miércoles, diciembre 01, 2010

Flotar
















Y yo solo quiero reír y embriagarme, huir de la responsabilidad de respirar, de tener que involuntariamente pestañear millones de veces por día. Lo pienso, le doy mil vueltas en mi frío cerebro mientras regalo respiraciones y exhalaciones gratuitas a la atmósfera sudorosa de una noche sin razón de ser.

Salen expulsadas de mi juguera de huesos neuronas sin licuar, huyen a la estación de trenes mas cercana para alejarse velozmente de la condena a vivir en un cerebro que no descansa de etílicos amaneceres y cuentas y libros y explicaciones e informes acerca del porque de todo lo que voluntariamente me fue asignado.

Al borde de la barra sorbo mi ultimo trago y recorro lentamente el paisaje del bar, me reconforta el anonimato que me entrega la multitud y la libertad de la embriaguez, la amnesia temporal me electriza y ahi voy una vez mas, flotando al sin mundo, de lo sin recuerdo, de la no culpa,

de la maravillosa no responsabilidad...



Felicidad


Revolcándome con esa fiel amante, llamada Melancolía, atrapado en mi mundo sin salida de incoherencia infantil y oscura, mirando paredes grises, soles y atardeceres en blanco y negro, imaginaba regando mi césped gris y recogiendo las hojas negras de los arboles tenebrosos de mi feliz patio de juegos, recojo cuchillos y revólveres junto con lazos y filosos cristales rotos los cuales devuelvo a mi didáctica e inocente caja de juguetes para utilizarlos en dichosas tardes de lluvia y llanto, cuando la felicidad máxima de la tristeza, colme de sonrisas mi rígido temple.

Andrea


Miro fotos, acaricio recuerdos, busco en los cajones del tiempo migajas de imágenes que me devuelvan algo de lo que ya no esta, todo camina solo en un sentido aunque sienta que todo esta revuelto, dejo escapar miles de sonrisas frívolas, actitudes envasadas, reacciones esperadas por el entorno, sin embargo, en las entrañas del corazón aun esta clavado tu recuerdo, las ganas de aquella ultima conversación, de ese ultimo abrazo, de echar a volar todos las palabras que callé.

Donde esta la esencia de poder decir adiós?, de donde sale el valor o la fuerza para dejar volar libre aquella ave?. Busco a tientas en la oscuridad solo con la esperanza de que un sueño me de la oportunidad de decir lo inconcluso, de resumir quizá en una mirada el largo discurso de despedida.

Solo atesoro tu silencioso paso por mi vida, y lo profundo que puede llegar a ser el abismo incontenible del amor.

Hoy te digo adiós, rompo las cadenas con las que te ato a mi, mas me quedo con todo lo hermoso de nuestra amistad, ya todo esta hecho ya nada te devuelve a mi ni todas las lágrimas del mundo, ni todas las palabras del mundo, puedo intentar mil cosas mas pero ya no vuelves.

Solo los que saben lo duro de las despedida pueden apreciar lo cierto de que bastan segundos para decir "Hola" y una vida entera para decir "Adiós", en eso me encuentro hoy por hoy, tratando de vivir una vida llena de bienvenidas y de despedidas.

No es despedida sino el aplazar el próximo reencuentro, seguiré durmiendo profundamente hasta el día en que pueda decir todo lo que callé en una sola palabra, seguiré viajando al país de los sueños cada noche, buscando entre millones de rostros el tuyo solo para poder decir Adiós y recuperar la sonrisa que extravié en esta despedida inconclusa.